Capitan Araņa

 

"Confío en que seas un hombre como siempre lo he soñado, 

dulce con los débiles,  feroz con los prepotentes, generoso con quien te quiere,

 despiadado con quien te manda." 
                            
                                   Oriana Fallaci 

El porqué de una canción como Capitan Araña intenta justificarse en el siguiente artículo:

¿Cuándo hay elecciones, el rock se va de vacaciones? 

   Es una buena pregunta, aunque no tanto como la que se hizo Julián Hernández (Siniestro Total) en su libro ¿Hay vida inteligente en el rock and roll?. La respuesta, amigo mío, esta en el viento (Bob Dylan dixit) y depende del sitio en que cada uno milite (aunque todos decimos que no, tenemos bando, vamos que lo tenemos, o ¿es el bando el que nos tiene a nosotros?). 

   Los intelectuales y críticos sonreirían con displicencia y contestarían que sí hablamos de rock con mayúsculas (o sea anglosajón) el rock cambió el mundo, no sólo socialmente sino en términos históricos, pero la cosa cambia si le ponemos el apellido “español” (para ser políticamente correctos diremos ahora “rock en castellano”) que entonces aplica eso de “vitalista pero con poco cerebro”, vamos, aquello de pelos largos, ideas cortas, algo en lo que importa más el masaje que el mensaje  y que ni está ni se le espera en este juego. Y ya está, dejemos que los niños se diviertan, que cumplan con su asignado papel de díscolos pero poco, a la moda punk de grandes almacenes, y déjennos a los profesionales opinar y organizar el mundo.   

   Y eso sería lo sensato para no ser despellejado pero, como uno tiene más vicio que una garrota y lleva toda la vida llevando la contraria, me meteré en camisas de once varas, y contestaré a mi propia pregunta con que sí, que el rock se irá de vacaciones hasta Marzo (y puede que hasta mucho después) para no tener que criticar a ”los suyos”, esos tan celebrados cuando ganaron porque, entre otras cosas, esperaban que legalizasen la marihuana y lo primero que hicieron fue prohibir fumar, esos que han puesto tal gymkhana de regulaciones y prohibiciones que desaniman al más pintado de asistir a un concierto de rock español en cualquiera de esos glamurosos polígonos industriales en los que ahora ¡que remedio! se celebran las mas de nuestras ceremonias rockero/roqueras. Y, en lo de las prohibiciones,  lo peor no es la desproporción entre el daño y la pena (aparcar bien sin ticket, 5 minutos, te cuesta casi un tercio de un mes de salario mínimo) sino que la filosofía es castigarte no por lo que hagas sino por lo que podrías haber hecho o pudieras hacer, (sin causar accidente y sin hacer daño a nadie, te crujen a multas tamaño pensión de viuda, con perdida del carné de conducir, por no llevar el cinturón de seguridad o hablar por el móvil y, claro, irás a la cárcel por correr, beber un par de cervezas o fumar un porro, en coche (y no solo por el coche, ya dice el juez de menores Emilio Calatayud que “aquí te atrapan en Granada agarrando manzanilla y te dan dos años de prisión. O te ven en La Laguna de Ruidera agarrando un cangrejo de río, y te dan dos años de prisión porque estás cometiendo un delito”) mientras que, hasta ayer, los que incendiaban autobuses o cajeros no solo no eran molestados sino que eran hombres de paz.

   Qué le vamos a hacer,  a pesar de que se nos supone ser feroces contestatarios, cuasi-revolucionarios sino fuese porque somos un poco horteras para el gusto de los intelectuales,  y presumamos de ser los parias-pasotas de la cultura, habrá que apoyar, o al menos no perjudicar, a los nuestros, porque alguien ha decidido que somos, todos, de izquierdas.  

   Me produce estupor que no cause estupor que ya en el siglo XXI aun no hayamos aclarado si la cultura es de izquierdas, solo de izquierdas o solo cultura y, si esto se lo cuestiona un necio viejo rocker puede que indulgentemente lo califiquen de pecado venial por ignorancia supina pero si, encima, osa poner en cuestión acciones o planteamientos de los supuestamente suyos, los socialistas, eso ya es de pecado mortal para arriba, merecedor de mucha penitencia y, quizá, acusable de alta traición.. 

   Y hete aquí que este insolentemente humilde saltamontes siente que cada vez que critica algo, sin contestarle a él, los boceras del poder le mandan a la “derecha extrema”, y se queda “pasmao” con tanto oírles hablar de  crispación, que recuerda a Gila con lo de “!No le des más puñaladas! – Pues que deje de llamarme asesino”, y le produce vértigo ver con qué complacencia hablan de “cordón sanitario” para esos, los otros, los malos, que es que ellos se lo han buscado; igual que los nazis con los judíos, y venga a matar al mensajero una y otra vez, sin contestar a lo que se pregunta o se denuncia.

   Ya no me sorprende (porque creo que se ha demostrado empíricamente) que, aparentemente, la mayoría de los artistas e intelectuales españoles, estén siempre tan calladitos cuando gobierna un partido que se dice de izquierdas y que, a mi parecer, muestra una deriva importante hacia el pensamiento único, pero me pregunto cómo harán para aguantarse las ganas de reír cuando oyen, por ejemplo, que los suyos están proponiendo en el Congreso derechos humanos para el Gran Gorila Blanco o cuando la noticia del día del telediario, después de los 100 muertos habituales de Irak,  es que se ha celebrado en España la primera boda de transexuales lesbianas y aparecen allí, como si se tratase de la gala de los Oscar, el Ministro de Justicia y la plana mayor del PSOE de Madrid, y uno se pregunta si no será una inocentada o si se tratará del rodaje de la nueva película de Almodóvar.

    Y todo se salpica, día a día, con pequeñas anécdotas. Por ejemplo, un día llega el intelectual (creo que porque descubrió a Mahler) de ellos, “fonzo dales caña”, y larga para tapar un resbalón, que uno es Bambi pero con garras de acero y el otro un mariposon, lo que al margen de provocar la risotada efluvio-inteligente de su respetable, descalifica lo suyo. Lo malo es que entonces no puede aparecer en la gala de los Oscar de lo de las/los transexuales lesbianas (que hay que hacerse un mapa para enterarse de lo que representa esta gran conquista social que nos ha dejado a todos ahítos). Otro día se va uno a la presentación de un libro sobre Marruecos y se entera, según un parlanchín responsable de Exteriores que no teníamos ningún problema con Marruecos, que todo era cosa de Aznar y su cerrazón, que bastó con que el nuevo Presidente visitase Rabat y todo resuelto; y uno se queda preguntándose como es posible haber estado engañado tanto tiempo con esos problemas artificiales, tan cacareados por la prensa canallesca, como la pesca, las vallas, las fronteras, la inmigración, los derechos humanos, Ceuta y Melilla, el Sahara, en fin, minucias, porque esto es otro talante, también, en lo de llevar las relaciones exteriores y así puedes ver a un insólito Ministro acusando a su país de haber intentado dar un golpe de estado en otro y, luego, cuando el Rey se indigna porque se ofende a España acusándola de haber tenido un Presidente fascista, va el jefe de Gobierno y dice que ha defendido a Aznar, con perlas como “"Se puede estar en las antípodas de una posición ideológica y no seré yo quien esté cerca de las ideas de Aznar, pero fue elegido por los españoles y exijo ese respeto", y no dice que es un demócrata sino que pide respeto por haber sido elegido democráticamente, como Hitler y el golpista que le acusa. ¡Que poderío! Como lo de consolar a una victima de terrorismo etarra diciendo que la entiende muy bien, que a él también le mataron a su abuelo en la guerra, vaya, por si podía no estar claro que lo de arriba es terrorismo y no problema político, ahora habría que considerar si es una guerra. ¿Esto será aposta o es empanada?. Luego está lo de esa miríada de asesores buscando gags (¿o van en serio?) como los de los guionistas de las series americanas, para alimentar nuestra fe en el líder  cada día con un hoy dices que soy rojo, hoy que desde la reflexión más intima soy feminista, hoy que guerra total...al cambio climático, hoy toca chistera y cheque-bebe, mañana más Alianza de Civilizaciones (¿sabemos ya cuantas hay?) y más, mucho más Gobierno de España y, además les llamas “antipatriotas” que eso si que les escuece...y así hasta la eternidad.

   Como puede verse, simpatía, lo que se dice simpatía, no les tengo mucha pero, eso sí, nos sacaron de Irak, que ahí si que está claro que de misión de pazzz (con acento en la tercera Z)  nada y, claro está, nada que ver con la primera guerra del Golfo, esa de la que no protestó nadie, porque lo habían decidido los nuestros y, además, tenía mandato de la ONU, cosa que como se sabe es muy sagrada, de mucho respetar y obligado cumplimiento, como ha sucedido históricamente con otras  resoluciones (Palestina, Sahara, etc.). 

   Aquí y ahora, un alto porcentaje de españolitos creen que se seguirá negociando con los terroristas en Marzo. Hubiese sido fácil aclararlo (revocación del permiso del Congreso y compromiso claro) pero no se ha hecho y, más que probablemente, pasadas las elecciones a un montón les tocará renegar.

   Y yo aquí con mi COZ como un gilipollas, madre,  y yo aquí con mi COZ (interpretando a Javier Krahe) me digo que en vez de mirar para otro lado como recomiendan los amigos, que también recomiendan que ¡ahora! me haga fan de Al Gore, podía hacer algo  para animar el cotarro, aunque ya está bastante animado pero, vamos, por seguir en la línea de gane quien gane yo siempre pierdo, a lo mejor duermo más a gusto por las noches mientras me lamo las heridas. Total llevamos más de 30 años tratando de llamar la atención sin conseguirlo y sin ser tomados en serio, por nuestra culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa, dicho sea con altisonante modestia y sin acritú, porque parodiando el titulo de la película de Dalton Trumbo, Márquez cogió su fusil.

   COZ quería ser solo una oferta más de ocio pero, aunque ha habido mucho mejores y más eficaces voces para dar aldabonazos, nos vimos impulsados a lanzar al viento nuestras ingenuas advertencias y sugerencias, metiéndonos en procelosos mares ya que muchos otros no lo hacían o lo hacían a favor de la corriente, progre, por supuesto.

   Y la cosa viene ya desde las postrimerías de las primeras elecciones de esta etapa, las del 77, en las que el mensaje rockero por excelencia se debatía entre “es una mierda este Madrid, que ni las ratas pueden vivir” o el “maneras de vivir” pero, en lo que se refiere a “maneras” sería “la manera”, porque como en las películas aquellas de “los inmortales”, solo puede quedar una, y tenía que ser la antisistema, la anárquica destructiva, la dura dura, la progre intolerante, y nosotros pagamos cara la insolencia de proponer, en momentos ásperos, de cambio abrupto (eso si, en “modélica” transición)  algo de distensión, poner en medio del camino una sonrisa en un zapato de tacón, insinuando que a todos nos iría mejor si nos poníamos un poco “Más sexy”.  Ahora dicen que es un himno y es una de las canciones más versioneadas  por grupos rockeros pero yo todavía ando buscando parte del pellejo que me arrancaron.

    Después, acusado el rock (desde siempre) de ser machista, y mucho antes de las leyes de violencia de género (cuando yo estudiaba el género era masculino, femenino y neutro, así que yo siempre lo he llamado violencia sexista), antes también de las ministras de cuota, hicimos otra canción diciendo que las chicas eran tan rockeras o más que los tíos y, hete aquí, “Las chicas son guerreras”, otro himno y otro estigma de hortera acompañándome por este intenso tránsito que es el existir, con o sin inteligencia, en el rock and roll. Nos dieron tal caña por haber tenido la desvergüenza de haber llegado a número 1 de 40 Principales y, por tanto, de habernos pasado al enemigo, que CBS, la otrora poderosa compañía de discos, a la sazón  experta en melódicos pero jugando a ver si competía en grupos rockeros con la exitosa discográfica nacional Chapa, asumió que no le compensaba, dio la batalla por perdida y decidió librarse de esa banda o cuadrilla llamada COZ.

   Tan solo acudió en nuestra ayuda Vicente Romero, el Mariscal del Rock, que aún siendo crítico con nosotros no se le ciega el juicio y sabe distinguir entre lo que hacíamos y lo que hacía el Fary o Bertin Osborne. Y gracias a él aún hicimos otro álbum para CBS en el que, dado la que estaba cayendo, nos propusimos “poner las cosas en su sitio que no es donde están” y quisimos distanciarnos de los intolerantes, inquisidores, los terrores del barrio, los adictos de la estaca y la ferocidad, con un puñado de canciones de la que la más descriptiva era “Bate de béisbol”. Voila! La canción nuestra favorita de los más recalcitrantes de los heavys.

   Habíamos hecho una canción sobre el asesinato de John Lennon, “Imagínate porqué”, preguntándonos  quién tiene miedo a la paz, cuando el pacifismo y la ecología no eran aún el bálsamo de fierabrás (entonces el mejor instrumento para acogotar al ciudadano de a pie era el “que vienen los rusos”) y, años después, tuvimos que aclararnos a nosotros mismos que una cosa es luchar por la paz y otra es dejarse matar, que lo de poner la otra mejilla no lo practica ni la inmensa mayoría de los cristianos y, a raíz de lo de meternos en la OTAN, también los nuestros (que ya nos vale la de marchas a Torrejón que nos habíamos chupado) nació el álbum “Legítima defensa’ (1986), que curiosamente no incluía ninguna canción titulada así, dejando muy claro, eso sí que no nos gustaban nada lo de las guerras preventivas, “Abran fuego, hagan juego”, y aún faltaban 5 años para lo de Irak. A nadie le pareció interesante, entonces, nuestra iniciativa y tan solo un par de despistados se tomaron la molestia, por escrito,  de calificar  a COZ como un cadáver andante. No supimos aprovechar la ocasión, porque en un showbiz  (negocio del espectáculo) en que alguno se hace de oro comiendo murciélagos en el escenario, un grupo zombi hubiese dado algún juego.

   Travesía del desierto o bajada a los infiernos, el caso es que cometimos alguna “Travesura” (1989), en la que la declaración de principios era “Animal en extinción” que, fíjate, se llevo el premio al mejor videoclip del año, presentando cientos de transformaciones de cara, que no se sabe si te extingues porque cambias o cambias porque te extingues,  una idea que, casualmente, después utilizaría ni mas ni menos que ese acusado de pederastia llamado Michael Jackson. Con la historia aquella del premio se consiguió que se encanallasen con nosotros los pocos críticos a los que aún les éramos indiferentes.

    Harto ya de estar harto, me metí en la llamada industria discográfica, en multinacionales encima ¡el colmo! (si es que se veía venir, un traidor, un renegado, dijo más de uno de los colegas) y, a pesar de resultar sospechoso para los dos bandos, curiosamente conseguí hacer una fulgurante carrera de ejecutivo/depredador/vampiro del talento, según unos o de tonto útil/socio industrial del autor, según otros (como se ve, siempre con alguien incondicionalmente de tu lado) que dio con mis huesos al otro lado del Atlántico por unos años..  Cuándo lo que llamábamos “nuestro negocio”, dejó de ser nuestro, en particular “mío”, y algunos dicen que ha dejado de ser negocio, vuelto a ya no se como llamar a esto, país, estado, patria ¡huy perdón! Ah, que ahora que se acercan las elecciones vuelve a ser prudente y necesario volver a llamarlo España,  pues eso, vuelto a España, reorganice el grupo para seguir haciendo aquello que he hecho gran parte de mi vida, que no lo debo hacer muy bien dado el resultado obtenido pero que es lo que mejor se hacer y, desde luego, lo que más me gusta aunque me lleve la vida, “mi arma”.

   Así que aquí me tienes intentando dar un humilde contrapunto a tanto intolerante, depende de con quién, y  a tanto vaivén, no importa sobre qué, en la forma que uno se apaña, en forma de canción, tirando a los leones una que inicialmente nació con el quizá  premonitorio titulo de “Nos van a partir la cara” aunque, sin duda, se entenderá mejor con el definitivo: “Capitán Araña”.

   Soy consciente  de que esta iniciativa, más que probablemente, pasará desapercibida en medio del vendaval que las maquinarias de “agitación y propaganda” que partidos y/o poderes fácticos ponen en circulación, no sólo en épocas de elecciones, para impartir doctrina y domesticar al paisanaje, pero pudiera darse el caso (confío que no pero tal y como está el patio no se sabe) que algún esbirro derrape, crea que hay que salir al paso de semejante felonía, y advierta erróneamente al dios Zeus Padre todopoderoso para que se abran los cielos del Olimpo mediático, quizás también el justiciero, cayendo sobre estos míseros cowboys del asfalto los demoledores rayos de los sacerdotes encargados de la defensa del buen nombre de la tribu, que convertidos en martillo de herejes reduzcan a polvo molido  a estos díscolos advenedizos e indocumentados para solaz de unos y ejemplarizante aviso para navegantes, con lo que en el pecado llevamos la penitencia. En fin, si lo tienes a bien (y no te tiemblan las rodillas, como a mí, porque lo anterior pueda no gustarle a tu jefe) por aquello de dar oportunidad a que todos se expresen y se conozca su opinión,  como dijo el nuevo Goebbels de la propaganda: Pasalo!.

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 iluminado, da. (Del part. de iluminar).

1. adj. alumbrado (adepto a cierta doctrina). U. m. c. s. pl.2. adj. Se dice del individuo de una secta herética y secreta fundada en 1776 por el bávaro Adán Weishaupt, que con la ciega obediencia de sus adeptos pretendía establecer un sistema moral contrario al orden existente en religión, propiedad y familia. U. m. c. s. pl. 

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Capitán Araña                                by Juan Márquez 
Comiendo fuego, tragando sables
con poses de mago, creyéndote el rey del mambo

Todos te aplauden

Cede que te cede, traga que te traga

el Capitán Araña, que a todos embarca y a todos engaña 

Todos lo saben

Venga a retroceder para que ellos se puedan rendir

 pero viéndote tan en la inopia vendrán a por ti 

Quién todo lo quiere, a cambio nunca te da nada

aunque tú le ofrezcas hasta el Lucero del Alba

Todos te aplauden

Recuerda que Roma no paga traidores,

que luego en su tumba nadie pone flores

todos lo saben

Y  con esta novedad de que todo el mundo es bueno

menos  los que pensamos que hay rayos y truenos: 

Nos van a partir la cara los fieles de un dios feroz

Y  tu me cuentas un  cuento de hadas de parar guerras  enconadas

con miradas milagrosas

parar golpes de quijada con una rosa

Y  te tengo que decir que tiene guasa la cosa:

Jugar a la ruleta rusa con kamikazes!

 ...Oh, pudiera ser que vuelva a sonreír si hubiese una revuelta hoy,

para que nadie me vuelva a mentir, si hubiese una revuelta hoy... 

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